viernes 13 de febrero de 2009

Cuando se acaban las pasiones...

A ti...que nunca crees

Justo cuando estas en el borde del escepticismo, y te sientes cómodo en una esquina rasgando la tela ya curtida, llega la brisa y te pone de pie. Te levantas con el frio del miedo (miedo de creer que las aventuras ya no son para ti) y sin embargo te arropas con esa cobija (también curtida, y que ya es tuya por el tiempo y las ganas de defenderte) y te echas a caminar. Caminos recorridos una y otra vez, pero se recorren con una ligereza en los pies, que casi vuelas de las sonrisas y de los abrazos apurados. El camino nunca es fácil, nunca lo ha sido y nunca lo será, pero sin embargo se camina con el corazón descalzo (así el camino sea de piedras). Tu llegas en el momento preciso, a invitarme nuevamente a caminar, sin saber si el camino tiene fin, o tiene final.

Gracias por levantarme. Aunque estemos seguros que el camino es de piedra.

Mi corazón caminará descalzo. Por ti.

Yasser Andrés

lunes 28 de julio de 2008

Cuando los amantes mueren...

sólo un sabor de lo que quiero explicar. (espero no tardar mucho en contarles el resto de la historia)

Cuando los amantes mueren se emprende un viaje. Hay lágrimas, alegrías, descubrimientos.

Cuando los amantes mueren se besa la vida, se entiende el amor, nace la esperanza.

Cuando los amantes mueren y se está del otro lado no quieres volver.

Cuando los amantes mueren es difícil explicar nuestros caprichos.

Cuando los amantes mueren todos somos todo. Eres la vida, eres la muerte.

Cuando los amantes mueren ni los amantes lo entienden.

Y cuando la muerte es súbita... no hay ningún tren que los espere.

lunes 30 de junio de 2008

El miedo que compartimos...

""Anna: Rita Hayworth used to say, "They go to bed with Gilda; they wake up with me."
William: Who's Gilda?
Anna: Her most famous part. Men went to bed with the dream; they didn't like it when they would wake up with the reality. Do you feel that way?
William: You are lovelier this morning than you have ever been."

Si eres el sueño, sal. Anda. Haz el amor. No tengas miedo.
Si eres el sueño de verdad, serás también. La realidad.

domingo 29 de junio de 2008

Una carencia...

"No tendréis lo que pedís, ni podéis tener nada de lo que queráis. Y ello porque vuestra propia petición es una afirmación de vuestra carencia, y al decir que queréis una cosa únicamente sirve para producir esa experiencia concreta - la carencia - en vuestra realidad."
N.D.W

Por lo tanto, las palabras correctas no son nunca de súplica, sino de gratitud.

Tú eres princesa, cósmica, y no caducas. Nunca.

Agradece eso y brillarás todo el tiempo.

martes 24 de junio de 2008

Una buena periodista

el la ve en el sillón junto al sexagenario escritor con el que mantiene relaciones sexuales. Una mujer tan bella, sofisticada y talentosa escritora sólo puede ser sexualmente satisfecha por un verdadero hombre. No hay manera de competir con eso, a menos que seamos el tipo de hombres competitivos. El sale por la puerta, llama el ascensor, ella apura su paso se acerca y lo besa. los labios se despegan y ella le dice: "perdón, es que tenía curiosidad. mi novio me alienta a explorar mis curiosidades, dice que me ayuda a ser una buena periodista".

Summer.

Nada más hermoso que el miedo de no poder satisfacer con el cuerpo, a una mujer que con palabras te hace el amor.

El lugar más inútil...

Theodore Seuss Geisel (Una persona con la que comparto muchas maneras de ver la vida. Sin la rima no suena igual, así que si lo pueden leer en inglés mejor, sino aqui va mi intento)

"... para la gente que sólo espera.
que espera que el tren se vaya,
o que el autobús llegue,
o que el avión despegue
o que llegue el correo, o que se vaya la lluvia,
que el teléfono suene o que neve la nieve
o esperar por ahí por un Sí o por un No
o esperando por que su pelo crezca.
Todos simplemente están en la espera.

Esperando que el pez muerda,
o que el viento vuele el cometa,
o esperando el viernes en la noche.
o esperando, quizás, por el tío Juan
a que la olla hierva, un mejor momento o un collar de perlas.
Un par de pantalones, una peluca con rizos,
una oportunidad que no esté hecha trizos.
Todos simplemente están en la espera.

No!
eso no es para tí.

De alguna manera lograrás escapar
el quedarte y la espera.
conseguirás los caminos radiantes,
donde las bandas toquen las canciones sin pena.

Irás con la bandera ondeando
una vez más volarás alto.
Listo para cualquier cosa debajo del cielo
listo porque lo que tú quieras, eres eso"

lunes 19 de mayo de 2008

Un corto cuento de Co...

A Co le gusta cocinar una colorida comida conmigo en mi cómodo colchón (no piensen mal, creo que a Co no lo pareceria cómico). Es un colchón cósmico de divinas conversaciones. Contenta con su colchón lleno de comida, Co se contrae conmigo en un magnígico sueño lleno de complacientes coros que cantan su confesión. Co confiesa (mas que cómoda, como constipada) que el coñac que convulsiona su espíritu y su confuso corazón, extrañamente se compenetra con la copa que le di de tomar aquel corto día que confese mi congojoso conjuro. El conjuro, a coro, dice algo como así: tu serás como todos los días la princesa de los cocos...no, de los conos, no de los colibríes (aunque es un lindo pájaro no queda bien aquí)... coño no puedo decir pecas... diré serás...o seremos los únicos conocedores de la divina comedia del colchón cósmico que nos hace los colosos dueños de nuestras alegrías prestadas.

eres corazón, coraza, compañera... creo que estoy aprendiendo a decir Co.

EL POEMA DEL DÍA

LA CARTA EN EL CAMINO

Adios, pero conmigo
serás, irás adentro

de una gota de sangre que circule en mis venas
o fuera, beso que me abrasa el rostro
o cinturón de fuego en mi cintura.
Dulce mía, recibe
el gran amor que salió de mi vida
y que en ti no encontraba territorio
como el explorador perdido
en las islas del pan y de la miel.
Yo te encontré después
de la tormenta,
la lluvia lavó el aire
y en el agua
tus dulces pies brillaron como peces.

Adorada, me voy a mis combates.

Arañaré la tierra para hacerte una cueva
y allí tu Capitán
te esperará con flores en el lecho.
No pienses más, mi dulce,
en el tormento
que pasó entre nosotros
como un rayo de fósforo
dejándonos tal vez su quemadura.
La paz llegó también porque regreso.
a luchar a mi tierra,
y como tengo el corazón completo
con la parte de sangre que me diste
para siempre,
y como
llevo
las manos llenas de tu ser desnudo,
mírame,
mírame,
mírame por el mar, que voy radiante,
mírame por la noche que navego,
y mar y noche son los ojos tuyos.
No he salido de ti cuando me alejo.
Ahora voy a contarte:
mi tierra será tuya,
yo voy a conquistarla,
no sólo para dártela,
sino que para todos,
para todo mi pueblo.
Saldrá el ladrón de su torre algún día.
Y el invasor será expulsado.
Todos los frutos de la vida
crecerán en mis manos
acostumbrados antes a la pólvora.
Y sabré acariciar las nuevas flores
porque tú me enseñaste la ternura.
Dulce mía, adorada,
vendrás conmigo a luchar cuerpo a cuerpo
porque en mi corazón viven tus besos
como banderas rojas,
y si caigo, no sólo
me cubrirá la tierra
sino este gran amor que me trajiste
y que vivió circulando en mi sangre.
Vendrás conmigo,
en esa hora te espero,
en esa hora y en todas las horas,
en todas las horas te espero.
Y cuando venga la tristeza que odio
a golpear a tu puerta,
dile que yo te espero
y cuando la soledad quiera que cambies
la sortija en que está mi nombre escrito,
dile a la soledad que hable conmigo,
que yo debí marcharme
porque soy un soldado,
y que allí donde estoy,
bajo la lluvia o bajo
el fuego,
amor mío, te espero,
te espero en el desierto más duro
y junto al limonero florecido:
en todas partes donde esté la vida,
donde la primavera está naciendo,
amor mío, te espero.
Cuando te digan "Ese hombre
no te quiere", recuerda
que mis pies están solos en esa noche, y buscan
los dulces y pequeños pies que adoro.
Amor, cuando te digan
que te olvidé, y aun cuando
sea yo quien lo dice,
cuando yo te lo diga,
no me creas,
quién y cómo podrían
cortarte de mi pecho
y quién recibiría
mi sangre
cuando hacia ti me fuera desangrando?
Pero tampoco puedo
olvidar a mi pueblo.
Voy a luchar en cada calle,
detrás de cada piedra.
Tu amor también me ayuda:
es una flor cerrada
que cada vez me llena con su aroma
y que se abre de pronto
dentro de mí como una gran estrella.

Amor mío, es de noche.

El agua negra, el mundo
dormido, me rodean.
Vendrá luego la aurora
y yo mientras tanto te escribo
para decirte: "Te amo".
Para decirte "Te amo", cuida,
limpia, levanta,
defiende
nuestro amor, alma mía.
Yo te lo dejo como si dejara
un puñado de tierra con semillas.
De nuestro amor nacerán vidas.
En nuestro amor beberán agua.
Tal vez llegará un día
en que un hombre
y una mujer, iguales
a nosotros,
tocarán este amor, y aún tendrá fuerza
para quemar las manos que lo toquen.
Quiénes fuimos? Qué importa?
Tocarán este fuego
y el fuego, dulce mía, dirá tu simple nombre
y el mío, el nombre
que tú sola supiste porque tú sola
sobre la tierra sabes
quién soy, y porque nadie me conoció como una,
como una sola de tus manos,
porque nadie
supo cómo, ni cuándo
mi corazón estuvo ardiendo:
tan sólo
tus grandes ojos pardos lo supieron,
tu ancha boca,
tu piel, tus pechos,
tu vientre, tus entrañas
y el alma tuya que yo desperté
para que se quedara
cantando hasta el fin de la vida.

Amor, te espero.

Adiós, amor, te espero.

Amor, amor, te espero.

Y así esta carta se termina
sin ninguna tristeza:
están firmes mis pies sobre la tierra,
mi mano escribe esta carta en el camino,
y en medio de la vida estaré
siempre
junto al amigo, frente al enemigo,
con tu nombre en la boca
y un beso que jamás
se apartó de la tuya.

Pablo Neruda